Alimenta el órgano que nunca descansa

El corazón late unas 100.000 veces al día, todos los días de tu vida. Sin embargo, solemos acordarnos de él sólo cuando aparece un problema. La buena noticia es que una alimentación adecuada puede reducir de forma significativa el riesgo de hipertensión, infarto o ictus.

No existe un único «superalimento» para el corazón. Lo importante es el conjunto de tus hábitos diarios.

Llena tu plato de alimentos protectores

Las verduras, frutas, legumbres, frutos secos, aceite de oliva virgen extra y pescado azul forman la base de uno de los patrones alimentarios más saludables del mundo: la dieta mediterránea.

Estos alimentos aportan fibra, antioxidantes y grasas saludables que ayudan a mantener las arterias en buen estado y favorecen unos niveles adecuados de colesterol y presión arterial.

Alimentos protectores.

Cinco hábitos para un corazón fuerte

  • Cocina con aceite de oliva virgen extra.
  • Come pescado azul dos veces por semana.
  • Llena medio plato de verduras en la comida y la cena.
  • Camina al menos treinta minutos al día.
  • Mantén un peso saludable sin recurrir a dietas extremas.

Pequeños cambios mantenidos durante años producen grandes beneficios.

Muévete para proteger tu corazón

La alimentación y el ejercicio aeróbico forman una combinación difícil de superar. Caminar a buen ritmo, montar en bicicleta o nadar varias veces por semana mejora la circulación, ayuda a controlar la tensión arterial y fortalece el propio corazón.

Empieza hoy

No necesitas cambiar toda tu alimentación de un día para otro. Empieza añadiendo una ración más de verduras, sustituyendo la mantequilla por aceite de oliva o saliendo a caminar después de comer. Tu corazón no nota los esfuerzos puntuales; nota los buenos hábitos repetidos durante años.

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